Cómo una vocación inesperada se convirtió en un camino de escritura y transformación
Nací en Santander una mañana de enero. Soy una persona entusiasta, vital y defensora de la educación en valores. Creo que la vida siempre nos ofrece la oportunidad de aprender, crecer y transformar las dificultades en nuevas posibilidades. Por eso, incluso cuando aparecen las sombras, elijo buscar la luz.
Desde hace años desarrollo mi labor profesional como auxiliar administrativa en un hospital de mi ciudad. Sin embargo, fue la literatura la que despertó en mí una vocación profunda que cambiaría el rumbo de mi vida. La escritura llegó como un regalo inesperado, abriéndome las puertas de un universo creativo en el que comenzaron a nacer cuentos, relatos e historias poéticas inspiradas en las emociones, el crecimiento personal y la fuerza transformadora del ser humano.
Pronto comprendí que escribir no era suficiente: sentía la necesidad de compartir aquellas historias que iban brotando en mi interior. Surgieron oportunidades editoriales, pero decidí continuar por la vía de la autopublicación, una elección que me permite preservar la esencia de mis obras y mantener un vínculo más cercano con mis lectores. En mis libros habitan personajes que sienten, dudan, tropiezan, sueñan y vuelven a levantarse, invitando al lector a emprender un viaje hacia su propio mundo interior. Ser miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores ha enriquecido mi trayectoria y me ha permitido seguir creciendo como autora.
Con el paso de los años descubrí también el poder transformador de la cuentoterapia, una disciplina que ayuda a personas de todas las edades a conectar con su niño interior y sanar las heridas que la vida deja en el camino. Hoy compagino mi trabajo profesional con la escritura, las conferencias y los talleres de cuentoterapia, con el deseo de seguir creando historias que acompañen, inspiren y recuerden que siempre existe un camino hacia la esperanza y la transformación.
